Mi mamá me contó la siguiente historia:
Antonio (lo vamos a llamar asi) se encontró hace unos años al borde de la desesperación. No tenía un lugar para vivir, no tenía trabajo, ni un auto. Con los últimos centavos el bolsillo, le preguntó a las personas que conocia si le podian prestar un auto para viajar a otra ciudad y buscar trabajo, pero nadie fue capaz de prestarle un aunto por una razón u otra.
Antonio conocia una pareja que trabajaban como consejeros juveniles en un centro de la ciudad. La mujer tenia que hacerse cargo de algunos trámites, pero como no era urgente, le presto su auto a Antonio diciendo que haria los trámites al día siguiente.
Ese mismo día Antonio se dirigío a la ciudad en la que iba a buscar un empleo, y tuvo un accidente con el auto y aunque no se lastimo, el auto termino en muy mal estado.
Antonio no sabía cómo iba a se enfrentar a la pareja y decirles que su automóvil fue destruido y que no tenía una manera de pagar el daño.
Aquí es donde el "milagro" comenzó, la señora y su marido ambos, fueron muy comprensivos. Le dijeron que los accidentes ocurren y que a pesar de que el auto quedo destrozado, al menos Antonio estaba a salvo y que estaban agradecidos por ello.
A partir de ese momento, era como si el sol comenzara a brillar de nuevo en la vida de Antonio. Él consiguió un trabajo, encontró un lugar para quedarse y logró arreglar el auto dentro de una semana.
Hace unos meses una joven se encontraba en la misma situación que Antonio estaba cuando empezó. Ella se había separado de su marido poco antes y estaba tratando de criar a sus dos hijos y pagar las cuentars a fin de mes, cuando se encontró sin un lugar para quedarse.
Una amiga suya teléfoneo a Antonio y le preguntó si el tenia la posiblilidad de ayudar de alguna manera.
Enseguida Antonio le encontró un trabajo en su mismo lugar de trabajo, y una pequeña casa para ella y los niños; incluso le presto su auto.
La joven tuvo un pequeño accidente con el auto, y cuando ella le contó lo sucedido, Antonio le dijo que no se preocupara porque accidentes ocurren...
Los suegros de la joven que vivía en otro estado, conocieron a Antonio y estaban muy agradecidos por su ayuda hacia su yerna y sus nietos.
Antonio les dijo: "No me des las gracias! Esto es lo minimo que puedo hacer, en agradecimiento a Dios que me ha dado una nueva oportunidad y la posibilidad de ayudar a los demás! "
¿No es maravilloso? Historias como éstas deben ser compartidas ...