Mi amigo me llamo para avisar que iba a llegar tarde, asi que en vez de tomar el tranvia, decidi caminar por el parque y no tener que esperar media hora sentada.
Cruze la calle y vi una cola de gente que esperaba frente a un porton, me detuve a ver el cartel y note que era un comedor para pobres. Cuando llegue a casa mas tarde, busque en internet y encontre informacion acerca de esta asociazion que se llama "Magyar-Maltai Szeretetszolgalat".
Mi amigo vino conmigo una semana despues a preguntar si necesitaban ayuda de vez en cuando para lavar platos o servir te. Y desde ese dia, voy una vez a la semana y aveces tambien los sabados por tres horas.
En Navidad, porque tenia un poco mas de tiempo fui mas seguido. Una maniana mientras servia el te, uno de las personas que viene todas las manianas me agradecio por el te, y cuando se estaba yendo saco algo de su mochila y me lo entrego. Era un pulserita de plastico blanca.
Te juro que en la vida he recibido regalos costosos, y definitavamente joyas de plata, oro y cristal. Pero cuando este pobre hombre que no tenia mas que una pulserita de plastico para darme, me senti como que me hubiera dado el mayor regalo del mundo.
Porque lo que da el corazon cuenta mas que regalos costosos.